ACTIVIDAD
MAYO. ANETO ( 3404 m.)
BENASQUE,
HUESCA
Esta memoria pertenece a la actividad del club de montaña “Castiliscar”. Dicha actividad se realizó los días 20-21 de Mayo de 2006, en la que se realizaron pruebas de senderismo y escalada.
CARACTERÍSTICAS
GENERALES DE LA ACTIVIDAD
ORGANIZADORES:
Alberto Beritens
ACTIVIDAD
DIRIGIDA A :
Todos
los miembros del club de montaña Castiliscar
LUGAR
DE REALIZACION
Ascensión
al pico Aneto (3404 m.)
FECHA DE REALIZACIÓN:
Dicha actividad se realizo los días 20-21 de mayo de 2006
DESCRIPCIÓN DE LA ACTIVIDAD:
Actividad
conjunta con el club de montaña Tertulia Albada de Zaragoza. El punto de salida
fue el refugio de La Renclusa. Salimos temprano de Zaragoza miembros del CM
Castiliscar y Tertulia Albada hacia Benasque para desde ahí ir a los Llanos de
Hospital de Benasque y tras dejar los coches en una zona habilitada para ello,
subir andando al refugio de la Renclusa a 2194m., lo que nos costó unos 45
minutos. En total íbamos unas 25 personas, con lo que el reagrupamiento de la
gente en el refugio costó un poco más de la cuenta. Desde el refugio se tiene
una bonita panorámica del valle y sobre todo el entorno sobrecogedor de los
picos más altos y salvajes del pirineo. Divisamos el macizo de la Madaleta, el
Mulleres, el Perdiguero, el Alba, el Paderna,… montañas que sobrepasan los
3000 m. y que dan una dimensión empequeñecida del ser humano entre tanta
majestuosidad. Sobre todo nos sobrecoge la vista que tenemos de la subida al
Portillon, con 800m. de desnivel que es por donde al día siguiente tendremos
que emprender para subir al Aneto.
La
tarde es buena, y para mañana presagian un buen día también, así que para
pasar la tarde subimos a unos pequeños lagos que hay a una media hora del
refugio donde disfrutamos de la naturaleza en su pleno esplendor, viendo correr
el agua por sus meandros, viendo y sobre todo oyendo las marmotas que ya han
salido de su letargo invernal, hasta que decidimos bajar al refugio a cenar y a
dormir porque mañana nos espera un día duro, muy duro.
Nos
levantamos a las 5 am., todavía de noche oscuro, para tras desayunar y
prepararnos, a las 6 am. empezar la ascensión y quitarnos en lo posible un buen
rato de calor durante la actividad.
Empezamos
la temida subida todos juntos y a paso cansino para no derramar fuerzas
innecesarias, ya que nos quedan unas diez horas de caminata. Se solapan las
zonas de roca con neveros. La nieve está en muy buen estado ya que la noche ha
sido fría teniendo en cuenta a la altitud que estamos. La serpiente multicolor
que formamos los 25 más la cantidad de esquiadores de travesía que van con
nosotros le dan un toque colorista al paisaje nevado. Al cabo de 2h. llegamos al
collado, dándonos de cuenta que la subida no era tan dura como esperábamos,
que era más visual que otra cosa; pero hemos salvado ya 800m. de desnivel. Nos
quedan casi otros tantos. Hace frío y viento, así que toca abrigarnos. Nos
queda una media hora hasta el Portillón superior. Seguimos caminando y llegamos
a unas paredes en las que hay una pequeña brecha, un pequeño paso, el Portillón.
Es una brecha de unos 10 m. que hay que descender trepando sin ninguna
dificultad y la ventana que se abre es impresionante; de las vistas más
espectaculares que se pueden imaginar: el glaciar del Aneto. La majestuosidad
con la que te encuentras te deja boquiabierto. Dicen que el glaciar ha
retrocedido mucho en los últimos treinta años, así que no me quiero imaginar
como seria antes. Increíble.
Hacemos
un pequeño descanso para reponer fuerzas y colocarnos los crampones,
imprescindibles para cruzar el glaciar. A partir de aquí el grupo se va
desmembrando, cada uno según sus fuerzas y el ritmo adecuado de cada uno. No
hay muchas posibilidades en España de cruzar andando un glaciar, así que la
sensación que se tiene es extraña a la par que gratificante. El glaciar tiene
unos 2 Km. de longitud y es un falso llano ascendente en el que puedes recuperar
fuerzas tras la dura subida al Portillón. La niebla se nos echa encima para
nuestro pesar, ya que no podemos disfrutar de las magnificas vistas que tenemos.
No se ve ni el Aneto. A mitad de glaciar paramos para reagruparnos por culpa de
la niebla, aunque la gran cantidad de huella en la nieve hace muy difícil que
se pierda el sendero, Así cruzamos el glaciar, con mucho cuidado, y a las dos
horas llegamos al collado de Coronas ( 3198m.)
Ya
solo nos queda la pala final. Son 200m. de desnivel muy duros, y siendo la
visibilidad nula por la niebla, hace que se tenga cierta incertidumbre. El grupo
está totalmente desmembrado; mientras unos todavía van subiendo, otros ya están
bajando. Sufriendo mucho y parando cada diez pasos para tomar aire vamos
llegando a la antecima, al temido paso de Mahoma, un paso muy estrecho y aéreo
que esta a unos veinte metros de la cima y tiene unos 400m. de caída a cada
lado. Al haber mucha niebla helada en las rocas, el “verglass” que dicen los
franceses, es un riesgo pasar el estrecho, así que ni nos planteamos cruzar el
paso. Solamente tres miembros del grupo osaron cruzarlo Nos damos por
satisfechos de haber llegado a donde hemos llegado. Por hoy ya vale. Han sido
casi cinco horas de ascensión. Hace muchísimo frío, así que tras comer algo
rápido, iniciamos el descenso por el mismo recorrido de subida, iniciándolo
con mucho cuidado por la pendiente y la nieve helada hasta llegar al collado de
Coronas donde ya nos relajamos y vamos descendiendo más tranquilamente deseando
llegar al refugio para juntarnos todos y comentar la esplendida actividad
realizada el fin de semana.
Con
cuentagotas vamos llegando todos al refugio, exhaustos y felices tras casi ocho
horas de caminata.
( Castiliscar / Cinco Villas / Zaragoza / Aragón )