ACTIVIDAD SEPTIEMBRE
FUÉN BLANCA DE AÑISCLO
Esta
memoria pertenece a la actividad del club de montaña “Castiliscar”.
CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA ACTIVIDAD
ORGANIZADORES:
Victor Muriel
ACTIVIDAD DIRIGIDA A:
Todos los miembros del club de montaña Castiliscar
LUGAR DE REALIZACION
Fuén Blanca de Añisclo
FECHA DE REALIZACIÓN:
Dicha actividad se realizo los días 30- 1 (octubre)
DESCRIPCIÓN DE LA ACTIVIDAD:
Sábado 30 de septiembre. 05’30 h. aprox. (madrugón im-presionante).
Salimos de Zaragoza en varios grupos. Nos encontrarnos todos en Ainsa.
8’30 h. Nos dirigimos al camping de Añisclo. Llueve de manera
intermitente. El cielo está totalmente cubierto. Faltan tiendas de campaña
para todos los integrantes de la excursión.
Y no hay bungalows libres ¡¡¡
La excursión pinta realmente mal.
Tras desayunar decidimos andar un poco…, es lo menos que podemos hacer
después de semejante madrugón.
Son las 11 h. Llegamos al aparcamiento donde se inicia la ruta prevista.
Empezamos la caminata con lluvia insistente y muy ligeros de equipaje, (reflejo
de la poca fe que teníamos en ese momento sobre las posibilidades de éxito de
la actividad…, craso error ¡¡).
Llevamos media hora y parte del grupo decide regresar. La verdad es que
la lluvia nos ha dejado “chipiados”, muy “chipiados”. Pero a pesar de
ello, quizá justamente por estar ya tan mojados, el resto del grupo decide
seguir, (gran decisión, pues nuestra perseverancia nos permitió concluir la
actividad).
Adentrados ya en la montaña, donde el tupido sendero nos protege de las
pocas gotas que siguen cayendo, quedamos fascinados por la belleza del cañón.
Como si de un artista se tratara, el río ha esculpido entre las rocas y
con infinita paciencia, un inverosímil recorrido que queda oculto y protegido
por árboles y arbustos, pero que el incesante rumor del agua fruto de un sinfín
de saltos y pozas, nos hace de guía permanente.
Una obra de arte que se insinúa más que mostrarse, y que no deja de
recordarnos la fuerza y grandiosidad de la naturaleza, contra la que no podemos
ni debemos luchar…, simplemente admirarla y conservarla.
Y así sigue todo el camino…, paralelos al río, a través de una senda
bastante cómoda, con algunas rampas que nos recuerdan que estamos en el pirineo
y en medio de una preciosa vegetación. Además, deja de llover y, aunque no
luce el sol, la temperatura es excelente para una caminata de estas características.
Afortunados de nuevo.
Y por fin llegamos al llano donde se divisa la “Fuén Blanca de Añisclo”.
Un potente chorro de agua que emana literalmente de las rocas y árboles, como
si de una fuente para gigantes se tratara. ¿Otro mensaje mágico de la montaña?.
Son las 16 h.
Hora de comer algo…, en teoría. El grueso de la comida, (pan,
embutido, vino, etc.), se ha quedado en el coche pues, con el tiempo que hacía,
no pensábamos ir muy lejos.
Con
algunos frutos secos, chocolatinas y galletas en el estómago, iniciamos el
largo descenso. Cada uno a su ritmo pero todos con bastante hambre. Para la próxima
vez ya hemos aprendido una lección…, con el presi entre nosotros, esto no
hubiera pasado.
Entre las 19 h. y 20 h. vamos llegando a los vehículos. Tal es el hambre
acumulada que montamos una cena improvisada en el mismo aparcamiento.
Afortunados de nuevo, encontramos alojamiento para todos en el camping de
Ainsa. Son las 21’30 h. Montamos tiendas y montamos una divertida velada en el
porche del bungalow de los sin-tienda.
Domingo primero de octubre. Desayuno en el camping y cada uno a su
destino, (Castiliscar, Zaragoza, otros), con la satisfacción de haber concluido
una actividad que estuvo en peligro hasta el último momento.
( Castiliscar / Cinco Villas / Zaragoza / Aragón )